Fibra
Los alimentos de origen vegetal contienen una variedad de fibras. Las numerosas cepas bacterianas del intestino, conocidas colectivamente como microbioma, fermentan estos oligosacáridos y polisacáridos especiales. Varios estudios científicos han demostrado que la fibra presenta diferentes propiedades en función de la planta de la que fue aislada, y que cada tipo sirve como fuente de alimento para especies bacterianas específicas, por ejemplo, Bacteroides, Firmicutes, Lactobacillus o Bifidobacterium. Los oligosacáridos (como el glucomanano, las pectinas y los XOS) se metabolizan con relativa rapidez debido a su estructura de cadena corta, mientras que los polisacáridos de cadena larga y de cadena ramificada (como las cáscaras de psilio, la fibra de acacia, los betaglucanos y el orujo de aceituna) se metabolizan con mucha más lentitud. Por lo tanto, la clave parece ser centrarse en ingerir una rica variedad de fibra.
Complejos Prebioma
Cáscaras de psilio
Las cáscaras de psyllium son las cáscaras de las semillas de la planta Plantago indica / ovata. Cuando los frutos de la planta maduran, las pequeñas semillas saltan hacia arriba, lo que recuerda el aspecto de las pulgas. De ahí proviene el nombre «semilla de pulga» o, en latín, psyllium floh. Las cáscaras de las semillas de psyllium son especialmente ricas en valiosa fibra dietética mucilaginosa, los polisacáridos mucosos flosina, que se hinchan con líquido formando una sustancia gelatinosa. Las cáscaras de semillas de psyllium son un componente importante de la cultura tradicional india desde hace más de 2000 años. También en Europa se utilizan desde la antigüedad.